El serpiente es un negociador muy hábil pero también muy soplado. El serpiente no se ve venir hasta el último momento cuando decide de atacar. Se queda escondido, escuchando los argumentos de todos y tratando de influir sus adversarios de manera sutil. El serpiente puede también tratar de enfrentar los unos contra los otros y así sacar provecho de la situación caótica para dar su golpe final y obtener lo que quiere.
Nathalie
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario